Ir al contenido principal

Dreki II

Sobrevivir

Sobrevivir se dice fácil cuando estamos en la comodidad de una casa, cuando tenemos aunque sea un mendrugo de pan que llevarse a la boca, o un trago de agua que beber, de sobrevivencia hablan aquellos que están a salvo en sus casas, los que estamos al filo de la muerte no hablamos de eso, hablamos de no morir, de evadir a la muerte, que si lo piensan no es lo mismo, ya que sobrevivir está más del lado de la vida que el evadir a la muerte.

-Tengo Sed

Le dije a mi hermana mientras caminábamos en el profundo desierto, el ambiente estaba tan seco que la tierra crujía con nuestros pasos, el sol brillaba en lo alto y podías ver en horizonte como el calor hacía las imágenes dispersas, mi boca estaba más que seca, mis labios se partían y hasta respirar me costaba trabajo.

-Tranquilo Dreki ya llegaremos

Decía continuamente mi hermana, pero a ciencia cierta no sabíamos siquiera a donde nos dirigíamos, sólo sabíamos que no podíamos volver a la ciudad que habíamos dejado atrás hace cuatro días, caminar tanto tiempo, de día y parte de la noche, buscar refugios inexistentes, alimentarse con lo mínimo, a nuestra edad era imposible y sabíamos que la muerte rondaba a nuestro alrededor.

-Estoy cansado

Dije cayendo rendido al duro suelo, mi hermana se detuvo y corrió a mi lado, ningún musculo me funcionaba, no podía mover ni un solo dedo, estaba agotado, la fatiga, el hambre y la sed me habían derrotado, mi hermana me tomó en sus brazos, miró al rededor y encontró un par de rocas que nos servirían de refugio, hizo una sombra y cargándome sobre su espalda me llevó hasta aquel lugar.

-Descansa un poco

El tono de su voz era de preocupación, sabía que teníamos que  beber algo de agua, pero de donde sacar el vital líquido, no había nada más que piedras y tierra a nuestro alrededor, yo estaba tan cansado que me quedé dormido. Tuve un sueño raro, mi hermana dijo después que se debió al sol y la sed, en el había un chico de mi edad, cabello rojo como la sangre y piel tan blanca que parecía un fantasma, sus ojos eran del mismo color de sus cabellos y parecían brillar, me miró sonriente, era de mi estatura y complexión.

-Hásæti

Pronunció, yo no entendí nada, pero su sonrisa me pareció increíblemente calidad, y en un segundo no tenía sed, desperté y había un hombre que me daba agua, empecé a tomar el valioso líquido desesperado, la frescura mojaba mis labios y llenaba mi boca, para caer por mi garganta, refrescando todo mi ser, era delicioso.

-Tranquilo chico, hay más

El hombre tendría 30 años, su cara tenía varias cicatrices una grande bajo el ojo derecho, vestía ropas militares, mi hermana estaba cerca también bebiendo agua, una vez que sacie un poco mi sed me tomó en brazos y me llevó a su camioneta, era enorme, yo nunca había visto un vehículo fuera de las camionetas de los Centinelas, pero este era muy diferente, era elegante y de un color azul oscuro, además por dentro era cómodo y fresco.

-Estarán bien chicos, estarán muy bien.

Él se llamaba Fruma, era un comerciante que llevaba productos de una ciudad a otra, los caminos ya no eran seguros, por lo que las caravanas de comerciantes eran grandes procesiones militares fuertemente armadas, podría decirse que fue una fortuna que Fruma nos encontrara de otra forma hubiéramos muerto en el desierto, por 5 años vivimos con Fruma, era un buen hombre, nos alimentaba, cuidaba, me trataba como a un hijo, me regaló varias cosas, entre ellas una navaja y me enseño a usarla, me dijo:

-Todo hombre necesita una navaja, es lo útil que se ha inventado, sirve para protegerte, para crear cosas e incluso para obtener alimento

Me enseñó todo lo que tenía que saber para sobrevivir, como obtener agua en el desierto, como cazar, como incluso matar o defenderme, fue un maestro, casi un padre para mí, pero una noche escuche ruidos en la habitación de mi hermana, salí extrañado, al abrir la puerta encontré a Fruma teniendo sexo con ella, me vieron, él no se inmutó

-Vete a tu cuarto

Me dijo Engi, le hice caso, estaba anonadado, al poco rato llegó a mi cuarto, me dijo que Fruma se casaría con ella, que habían tenido relaciones desde que nos recogió en el desierto, me comentó que era la única forma en que podríamos sobrevivir, que no teníamos nada más.

-Lo amas?

Le pregunté, ella guardó silencio y agachó su cabeza, yo sabía que Fruma había abusado de mi hermana y que la había hecho su amante, lo sabía porque le conocía bien, constantemente me hablaba mal de las mujeres me decía que todas eran para utilizarse y deshacerse de ellas cuando ya no sirvieran, me dio coraje, sentí ira, ella lo notó.

-Está bien, enserio

Trató de convencerme, pero en su mirada veía que estaba triste

-Vayámonos, conseguiré un trabajo y estaremos bien

Agregue, ella negó en silencio.

-No Dreki, este es ahora nuestro hogar.

Es noche escape de ahí, no podía vivir sabiendo que mi hermana era sólo un objeto para Fruma, a partir de ese día viví en las calles de aquella ciudad, robando, peleando, cazando, haciendo sin quererlo todo lo que Fruma me había enseñado.

-Hásæti

Una noche soñé de nuevo con el chico, también se había hecho mayor, tenía 14 años como yo, su cabello ahora era tan largo que casi tocaba el suelo, su cuerpo era delgado, pero su sonrisa seguía igual, se acercó a mi en el sueño y me dijo

-Te he estado buscando

Desperté y un tormenta se soltó en la ciudad, nunca había visto que lloviera, era algo maravilloso, el cielo estaba oscurecido con las nubes negras, y el agua era fresca y caía fuertemente contra el suelo, me moje por completo sintiendo la lluvia mojarme, era asombroso, hasta que el dolor me invadió, una bala atravesó mi pecho en un segundo, primero sólo sentí el impacto, luego el dolor y caí al suelo, la lluvia diluía la sangre que salía de la herida, me costaba respirar, me ardía todo el pecho, la saliva me sabía a metal, empecé a toser y a sentir mucho frío, mis brazos se helaron, también mis piernas, mis mejillas, y mis ojos se cerraban.

-Tranquilo Hásæti debes luchar, no dejaré que te mueras

El chico de mis sueños estaba ahí mirándome sonriente y tranquilo, mientras yo yacía en el suelo herido de muerte, él me miraba con una sonrisa maquiavélica a la vez que encantadora

-Tranquilo Hásæti

Repetía una y otra vez, fue cuando la note, en su mano derecha tenía una pistola de negro metal, él me había disparado.


__________________________


Aquí termina este segundo capitulo, que pasará en el siguiente, no tengo ni p$%# idea, pero se está poniendo interesante, prometí actualizar vía Twitter y aquí está disfrútenlo y eso es todo.


Ciao

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sentidos

El dolor en el pecho se intensifica con cada respiración, es como un suave ardor que se propaga lentamente. Con cada exhalación es como si una flama se propagara por todo el pecho y con casa inspiración se contrajera sólo para volverse a propagar.

Lenta agonía. Respirar se dificulta mientras el tiempo pasa. Pronto ya no sólo cuesta trabajo introducir el aire a los pulmones, también cuesta el retenerlo ahí lo suficiente. La tos invade el cuerpo haciendo más complicada la faena.

Se siente frío, un frío incontrolable. Poco a poco el cuerpo empieza a temblar sin detenerse. Los brazos dejan de responder, las piernas se sacuden involuntariamente, la vista se empieza a nublar y la desesperación empieza a aparecer.

No hay nada que hacer, el sabor metálico en la boca lo confirma, ya no puede ver la herida, ya no puede si quiera mover la cabeza. El asfalto deja de sentirse helado, el pecho deja de arder, el frío desaparece. Pero la desesperación se queda.

En segundo ya no siente nada. la vista …

nubes y tormentas

Ella miraba por la ventana del dormitorio, se detenía en la forma irregular de cada nube tratando de adivinar cuando había perdido el interés. No lo podía culpar a él. Él seguía siendo el mismo narcisista adolescente del que se enamoró. La culpable era ella que había intentado soñar con otra posibilidad.

Desde un principio sabía que su relación estaba destinada al desastre. La diferencia de edad, de gustos, de estilos de vida. El hecho de que lo mantuviera, que le diera todo cuanto podía. El hecho que cada vez más seguido se sentía sola a su lado, pero ya no le incomodaba esa sensación. Suspiro mirando el blanco grisáceo de una larga nube.

Debió haber terminado todo hace tanto tiempo, pero no lo hizo por... la verdad ni siquiera ella sabía porque no había terminado. Tal vez fue por miedo; o simplemente él besaba demasiado bien. Pero ya ni eso podía ser suficiente. Tenía que buscarlo, seducirlo, para probar sus labios. Para él seducir era simplemente llegar y tocar sus pechos como si s…

OnLine

# OnLineSu vida transcurría entre la pantalla del celular y la de la laptop. Tal era su obsesión que ya se identicaba a si mismo Como @DanteImperiumTenia 15 años cuando su tío le regaló su primer celular. No era la gran cosa pero fue suficiente para abrirle un mundo asombroso. Primero se limitaba a navegar en el feed de facebook o twitter. Pero poco a poco la curiosidad lo llevó a otros sitios a contenidos más carnales.Lo primero fue el Twitter de @TwinkBoy3000 un chico que aparentaba la misma edad de Dante pero juran tener 18 años. El chico subía fotos de su cuerpo y recibía invitaciones, línea, fav y comentarios por montones.Dante tenía 15 años y tres meses cuando subió la primera foto a su twitter. Una inocente foto de su torso desnudo. Era un chico delgado de piel clara. Cien fav recibió y 30 comentarios simples "Hermoso", "guapo" ...La sensación de sentirse objeto del deseo de otros fue embriagante. Dante era el menor de cinco hermanos, hijo de padres trabajad…