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Otro debraye

En ocasiones en las mañanas; cuando camino dentro del metro, disminuyo mi paso, casi hasta detenerme y empiezo a ver el sistema. La gente me rodea, pasa a mí alrededor, apresurada, si detenerse, siguen con sus vidas sin percatarse de que yo he hecho un alto en la mía.

Contemplo los rostros, sus expresiones, sus formas, les miro como si fuera la primera vez que vea a un humano… Hasta el momento nadie se ha detenido a verme contemplarle, todos tienen mucha prisa, todos tienen un lugar al cual llegar.

No puedo detenerme por completo, aun cuando mi mente lo desea, la multitud me arrastra y poco a poco me hace volver al sistema, a ser una pieza más de ese vertiginoso fluir de gente que va a algún lugar.

Luego en el vagón lleno puedo contemplarlos detalladamente, pero no mucho para evitar el incomodar a un desconocido, pero les miro, cuando su mirada se topa con la mía trato de ver en el reflejo de sus ojos algo familiar, de igual forma cuando alguien me mira en la calle o en cualquier sitio trato de verme reflejado en su mirada, de encontrarme en ellos.

Nunca he podido ver mi reflejo en alguien, si bien hay partes que se ven, la totalidad se pierde en la incógnita. Me pregunto en verdad piensan, en verdad sienten como yo… son dudas que constantemente me aquejan, preguntas que nadie puede contestar, porque a final de cuentas estoy convencido de que no lo hacen.

Nadie siente como yo, nadie piensa como yo, nadie es yo, nadie puede reflejarme por completo porque nadie es como yo. Alimentado por la individualidad me pregunto, son humanos, soy humano. Preguntas que no debería cuestionarme quizás, pero preguntas que me hago de todas formas.

Quisiera detenerme y mira el universo para ver si en todos los mundos, entre todas las vidas, entre todas las mentes encontraré una que me refleje o si es verdad que esto de ser únicos nos hace a todos universos aislados…

Me identifico tanto con los hombres como me identifico con un gato, siento que en ocasiones si no fuera por el lenguaje juraría que los humanos y yo no somos si quiera semejantes. Sé que tengo similitudes, pero estas no me convencen del todo, el hecho de que nos veamos como dos seres pertenecientes a la misma especie, no significa que lo seamos, quizás bajo estas pieles yo soy diferente a todos, o quizás soy el único humano y todos los demás sólo son sombras…

O seré yo la sombra, sé que pienso porque lo hago, por ende existo… pero y si en realidad sólo existo porque así lo pienso… ya empiezo a caer en el existencialismo, pero dime que es del hombre si no se lo cuestiona todo, no es ese cuestionamiento lo que nos hace ser lo que somos, no es la constante duda la que nos ha hecho avanzar…


En fin… creo que por hoy he agotado mis ideas y es aquí en medio del vagón del metro en el que miro mi reflejo en la ventana de la puerta en que me pregunto… ¿y esto tiene sentido?

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